La duración habitual de la actuación en una boda es de 60 a 90 minutos de música efectiva, es decir, sin incluir montaje, desmontaje ni desplazamientos.
Es común dividir la actuación en dos pases de 45 minutos, por ejemplo, durante el cóctel y la fiesta. Estas franjas son flexibles y se pueden adaptar según el horario y el ritmo del evento.
En cuanto a pausas o breves interrupciones, se pueden negociar para ajustarse a los momentos clave de la boda, como discursos o corte de tarta, sin afectar la energía del espectáculo.
Por ejemplo, una propuesta típica podría ser:
- Cóctel/recepción: 60–90 minutos en un pase a volumen moderado para ambientar.
- Cena: sesiones cortas de 30–45 minutos entre servicios para acompañar sin interrumpir.
- Fiesta/baile: 90 minutos continuos o dos pases de 45 minutos para mantener la energía en pista.
Si necesitas una propuesta concreta, indícanos el planning y los momentos clave para que te ayudemos a distribuir la actuación de forma óptima.
