Conviene dejar un programa sencillo por escrito:
- Cuándo toca el dúo: inicio y duración de cada pase.
- Dónde actúa: si se mantiene el espacio o hay que mover instrumentos y sonido.
- Quién coordina: la persona del evento que avisará de cambios y entradas.
También hay que concretar los intervalos y el tiempo de montaje. Con esos datos se puede valorar la viabilidad real del plan.
